El encuentro técnico abordó mecanismos de colaboración institucional, reconocimiento e incentivos a la caza y el sector industrial como herramienta frente a la epizootia
La Real Federación Española de Caza (RFEC), la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (ASICCAZA) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) mantuvieron ayer un nuevo encuentro técnico para seguir avanzando en la validación y aplicación de un plan estratégico que permita integrar al sector cinegético en la prevención, vigilancia y control de la Peste Porcina Africana (PPA), dando continuidad a la reunión celebrada el pasado mes.
En un contexto de reconocimiento del sector cinegético como aliado estratégico de las administraciones en la gestión de la enfermedad, la RFEC trasladó la necesidad de articular un marco de colaboración estable con la suscripción de un convenio, que contemple, entre otras cuestiones, inversión en la formación y sensibilización del sector, la homogeneización a nivel estatal de los sistemas de vigilancia pasiva y notificación, el establecimiento de densidades de jabalí desde criterios técnicos y cinegéticos, o la habilitación de indemnizaciones y contraprestaciones para compensar los servicios prestados por los cazadores en materias como la detección temprana o la gestión de los SANDACH.
De entre estas medidas, el impulso a la figura del cazador formado, como eje fundamental en la puesta de carne en el mercado, y la potenciación de la influencia internacional de los cazadores españoles ante la Comisión Europea, a través de la FACE, se perfilaron como las apuestas de ejecución más inminente.
Asimismo, se reiteró la importancia de defender los intereses de los cazadores en ámbitos clave para la perdurabilidad del colectivo cinegético, como el uso del plomo en municiones, o el blindaje de la tenencia y cría de rehalas, garantizando una legislación nacional y europea que reconozca las singularidades de los perros de caza imprescindibles en el control poblacional del jabalí.
Por su parte, ASICCAZA expuso la compleja situación que atraviesa la industria de la carne de caza como consecuencia de la PPA, con una fuerte caída de los precios y del mercado, planteando la necesidad de ayudas directas por jabalí abatido, apoyos al transporte de la carne, el desarrollo de herramientas digitales de trazabilidad, una relación más sostenida con el MAPA y campañas de promoción de la carne de caza.
Desde el Ministerio de Agricultura se reconoció la labor que realizan los cazadores y las federaciones en la prevención y control de la PPA, y se valoraron las propuestas presentadas, comprometiéndose a su estudio y a mantener un seguimiento conjunto de la situación, con el objetivo de avanzar en medidas coordinadas dentro del futuro plan estratégico.
En el encuentro participaron, por parte de la RFEC, su presidente, Josep Escandell; por ASICCAZA, su presidente José María Gallardo y su gerente Jaime Hurtado; y por parte del MAPA, Ana Rodríguez, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria; Emilio García Muro, director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal; José Luis Agüero, subdirector general de Producciones Ganaderas y Cinegéticas y Clemente Mata, Subdirector General de Competitividad de la Cadena Alimentaria, junto a Ana Mendoza y Patricia Garrido, responsables técnicos del Ministerio.


